Entonces, quiero compartir una poderosa oración, que debemos hacer en el cuarto de cada uno de nuestros hijos. Allí, dónde pueden sentirse más protegidos y desde donde saldrán día a día a enfrentar al mundo. Este escudo los protejerá y los llevará por la senda debida.
Oro con FE
Señor:
Yo invito a tu Espíritu Santo a que more en este
cuarto, el cual pertenece a (nombre del niño). Tú eres
Señor del cielo y de la tierra, y yo proclamo que lo
eres de este cuarto también. Inúndalo con tu luz y tu
vida. Desplaza cualquier oscuridad que busca imponerse
en este sitio, y no permitas que ningún espíritu
de temor, depresión, enojo; duda, ansiedad, rebelión,
u odio (menciona cualquier cosa que has visto manifestarse
en el comportamiento de tu hijo), encuentre
lugar aquí. Te suplico que algo que no sea traído por
ti, no pueda entrar a este cuarto. Si hay algo en esta
habitación que no deba estar, muéstramelo para que
pueda ser removido.
Establece tu completa protección sobre este recinto
para que el mal no pueda entrar aquí por ningún
medio. Llénalo con tu amor, paz, y gozo. Oro para que
mi hijo diga, como David: "En la integridad de mi
corazón andaré en medio de mi casa. No pondré
delante de mis ojos cosa injusta" (Salmo 101 :2-3).
Imploro que tú, Señor, hagas de este cuarto un lugar
bendito, santificado para tu gloria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario