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lunes, 2 de marzo de 2015

LA CUARTA VIRTUD CARDINAL: LA TEMPLANZA



La templanza es definida como la virtud que insta a moderar los sentidos y los apetitos y sujetarlos a la razón.

Sin embargo, no es de pensar que la templanza solo se dedica a prohibir por el simple hecho de prohibir. La templanza motiva al ser humano a buscar el bien supremo. Una persona que tiene templanza ante un diagnóstico de diabetes, por ejemplo, modera el consumo de harinas refinadas considerando que esto le dará una más larga y mejor vida.  La templanza también se pone de manifiesto en la persona que no vive triste por su pasado, ni ansioso por el futuro sino que vive su presente con intensidad pero sin el comportamiento hedonista de vivir el día a día en el desperdicio, la gula o el libertinaje.  La templanza hará que todos tengamos consciencia del uso de todos los recursos que tenemos a disposición. No haremos desperdicio de agua, de energía o de comida o de cualquier otro bien.

Incluso aprovecharemos cada minuto de salud, de educación  y de trabajo que nos sea regalado Seremos capaces de lograr vivir con solo lo que necesitamos. Imaginemos la abundancia que se generaría si cada ser humano  dispusiera solamente de lo que necesita.  Quiero soñar que habría de todo en cantidad suficiente para todos y la avaricia vería su muerte segura.

La templanza propone una mirada caritativa hacia el otro. Si cultivamos esta virtud caerá en desuso esa innecesaria y desgastante  actitud de juzgar y nos aproximaríamos a comprender  a todo ser humano con que nos relacionáramos.
Cada acción que sea guiada por la templanza es un ejercicio de fortaleza para nuestra alma y nuestro espíritu. Viviendo con templanza estamos acercándonos a vivir agradando a DIOS.


 

domingo, 18 de enero de 2015

LA POSTERGACIÓN

He tenido cerca de mes y medio para realizar un trabajo especial. Sin embargo, en pleno conocimiento del plazo he dejado quieto todo lo relacionado y he esperado algún tipo de sortilegio que me impulse a realizarlo. No hubo tal y como siempre, tuve que recurrir a mi buena voluntad para iniciarlo y bueno, ya estoy a punto de finalizar.

Este mal hábito roba paz a un gran porcentaje de la población mundial; en una breve investigación documental descubrí que es que tenemos la tendencia a no cumplir las reglas cuando los resultados son solo probables.
No debo consumir refrescos gaseosos porque puedo acelerar la osteoporosis. Esto es algo que no es contundente como lo sería por ejemplo que se nos advierta que si ponemos la mano sobre un fuego ardiente nos vamos a quemar.

Postergar impide alcanzaar nuetros objetivos tanto personales como profesionales, por lo tanto hay que utilizar algunas estrategias para vencer este mal hábito.
1. Podemos asociar la postergación con el dolor y escribir las consecuencias que tendremos de continuar con esa actitud.
2. Encontrar motivación en los logros que tendremos al hacer lo que debemos.
3. Es importante analizar toda la situación y las excusas que nos detienen para realizar nuestras taresas
4. Es posible que necesitemos ayuda. Ordenar papeles en muchas ocasiones requiere de nuestra diligencia pero planchar ropa, limpiar la casa, o hacer algunas compras son tareas que podemos delegar.
5. Postergar la postergación en sí... reflexionemos para convencernos de que necesitamos ser diligentes. Tenemos que fijar nuestra atención y decirle a la postergación ... te dejo para otro día.

Mi frase preferida en este tema

EL TRABAJO DURO ES LA SUMA DE TRABAJOS PEQUEÑOS QUE NO SE REALIZARON EN EL MOMENTO ADECUADO



jueves, 15 de enero de 2015

EL BENDECIR

Damos la bendición a nuestros hijos, a nuestros amigos, en general a nuestros seres queridos. Hacemos esto como signo de que deseamos lo mejor para ellos.
Buscamos constantemente la bendición de DIOS; cuando DIOS nos bendice nos sentimos colmados de bienes espirituales y materiales. Un trabajo es, por lo tanto, una bendición; la llegada de un hijo también lo es. La lista sigue, son bendiciones el techo, la comida, la ropa, los amigos, la tecnología, la educación, etc, etc, etc, y por supuesto la salud.
Es fácil ver como bendiciones todo lo bueno que nos ocurre en la vida. Pero, qué pasa cuando la salud se quebranta o nos quedamos sin trabajo y la comida no es la suficiente en la mesa? Tenemos la misma capacidad de ver esto como bendición?
Es todo un reto a nuestra fe.
Sin embargo, es posible si agradecemos constantemente cada uno de los eventos de nuestra vida. No dejemos de agradecer lo poco y lo mucho.
Toda la perspectiva de nuestra vida cambiará si no vemos problemas sino oportunidades. En estos días me ha enseñado mucho esta realidad una amiga que padece de cáncer. Sin renegar hace todos sus tratamientos puntualmente y siempre agradece a DIOS por la medicina a su disposición, por el personal médico que la atiende, por el sistema de salud de nuestro país. Agradece también por los amigos que desde la barrera le hacen porras para que siga adelante. Ella ha tomado su enfermedad como una oportunidad única de descubrimiento interior, de crecimiento y de afianzar lazos de amistad.
Todos los días celebra la vida que se le regala y tiene tiempo y deseos de escuchar a otros, de aconsejarlos, de reír y de llorar con ellos.
Cada llamada que le hago para saludar me la agradece con un sincero DIOS TE BENDIGA.
Si ella puede bendecir,  yo también puedo. Claro que sí!!!
En todas las religiones, bendecir es una práctica habitual.
Como católica comparto la bendición del PAPA FRANCISCO.

miércoles, 7 de enero de 2015

EXISTEN LOS MILAGROS????

En mi caminata matutina escuché a un predicador católico disertar sobre la importancia del decir. Aleccionaba: si al levantarte decís: que todo está y estará mal, que no vas a salir de tal o cual problema, que tu situación financiera va a seguir siendo mala, a mí Dios no me escucha, yo nunca tendré el milagro que necesito... bueno, todo esto será así. Si por el contrario al levantarnos damos gracias, nos enfocamos en lo positivo, nos sabemos poseedores de la fuerza de Dios, y tenemos fe del tamaño de un grano de mostaza, veremos grandes milagros en nuestro día a día.
Pero, qué es un milagro? Según el diccionario de la Real Academia Española, un milagro es un   Hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino.

He tenido posibilidad de ver acontecimientos que llamo milagros; mi favorito es el de aquel amigo alcohólico que se acostó sin saber dónde estaba ni de dónde venía, tal era la intoxicación, y le dijo a DIOS: ya no quiero estar así; ya no puedo más, por favor sácame de esto. Al día siguiente se levantó sin siquiera una leve resaca y nunca más, desde hace 19 años, sintió el más mínimo deseo de volver a tomar. MILAGRO??? yo creo que sí. 
Por otro lado, hay personas que se empeñan en decirme que estos milagros no existen como tales, como algo mágico. Que este tipo de cambios se da gracias al trabajo fuerte durante un tiempo considerable y que es fantasioso esperar que alguno de mis problemas se resuelva de esa manera. 
No pierdo la FE. De verdad que no. Sin embargo lo que puedo ir haciendo lo voy haciendo. Trabajo fuerte en resolver, en mirar desde otro punto de vista, en resaltar mis virtudes. Así, creo yo, mi milagro ocurrirá algún día. Creo firmemente que vivir en FE es la mejor manera de vivir en TOTAL PLENITUD.
Por eso, me gusta tanto la frase de  Albert Einstein:
 
"Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagros, la otra es creer que todo es un milagro".