viernes, 2 de enero de 2015

EL TIEMPO Y SU PASO

No soy paranoica, al menos eso creo. Sin embargo siento que este nuevo 2015 ya, desde hoy, va muy acelerado. Entonces como decía mi tía abuela, despacio que precisa. Quiero tomarme mucho tiempo para mí aunque estos primeros días amenazan con sofocarme, con hacer las horas más cortas, con querer obligarme a darme prisa en todo.
Me resisto. Sé que el tiempo es un recurso no renovable, como muchos, pero como ninguno de tangible. Me vienen a la mente tantas frases relacionadas: EL TIEMPO PERDIDO HASTA LOS SANTOS LO LLORAN /  PODÉS PERDER EL DINERO, PODÉS PERDER LA BELLEZA, PODÉS PERDER EL AMOR; PERO, SI HAS PERDIDO EL TIEMPO, LO HAS PERDIDO TODO. / EL TIEMPO TODO LO CURA/  HAY QUE DAR TIEMPO AL TIEMPO/ etc, etc, etc......



Bien, insisto; me resisto. No voy a darle tiempo al tiempo Me voy a dar tiempo a mí misma. Con un buen libro, una buena película, una deliciosa siesta, un relajante paseo, compartir con amigos, una copita de vino y por supuesto una gran chineadita devolviendo el brillo a mi piel.
Fácil. Solo necesito: 1 cucharada de avena molida; 2 cucharadas de agua de rosas; una cucharadita de azúcar granulado y una cucharadita de miel. Mezclo todo y lo aplico con movimientos circulares sobre el rostro limpio. No muy fuerte. Después enjuago con agua tibia, seco y listo. Un rosto en TOTAL PLENITUD

No hay comentarios:

Publicar un comentario