La palabra cardinal proviene
del latín cardinalis que significa
principal, fundamental. Así tenemos puntos cardinales, referenciados por sitios
polares y por la salida y puesta del sol; números cardinales relativos a una
interesante teoría de conjuntos; el viento cardinal que es el que sopla de cualquiera de los puntos
cardinales del horizonte; y, virtudes
cardinales
Las virtudes cardinales son
aquellas que cuándo se poseen propician la práctica de otras contenidas en
ellas. Hay cuatro virtudes cardinales: la prudencia, la templanza y la
fortaleza y la JUSTICIA.
Para Platón la JUSTICIA es
la virtud gracias a la cuál se adquieren las otras y una vez adquiridas todas,
la justicia se encarga de mantenerlas unidas.
Esta virtud provoca en el ser
humano el deseo de que cada quien tenga lo necesario, lo que se merece. Se
la suele representar con una venda en los ojos, ya que la verdadera justicia no
toma partido, siempre es objetiva.
También la justicia va de la
mano con el principio de equidad. Una persona justa sentirá la necesidad de que
cada persona cercana y lejana tenga al menos, sus mismas posibilidades en
cuanto a salud, estudio, vivienda, alimentación y otros bienes tanto materiales como
espirituales.
No es casualidad que dentro
de la práctica religiosa, y específicamente en La Biblia se observe
constantemente a los justos dentro del grupo de hambrientos, de perseguidos, de
oprimidos. ¿Quién más justo que aquél que en carne propia ha vivido la
injusticia? La justicia es una decisión; un estar atento; un no dejarnos llevar
por los remolinos de la vida; un vivir respetando los derechos de otros y de la
naturaleza.
Que más justicia que la que
expresó Jesús en Mateo 22, 15-21
DEN
AL CÉSAR LO QUE ES DEL CÉSAR Y A DIOS LO QUE ES DE DIOS.
No hay comentarios:
Publicar un comentario