sábado, 6 de mayo de 2017

LOS NUEVOS RICOS

En este mundo globalizado en que el internet nos conecta con todos y con todo, tuve oportunidad de ver un programa televisivo de no más de treinta minutos. Tres historias sobre nuevos ricos:   

La primera de ellas era sobre un hombre inculpado por un homicidio que no cometió y luego de cumplir diecisiete años de prisión, y,  pedir una revisión de su caso, el Gobierno de los Estados Unidos de Norte América no solo lo puso en libertad sino que también lo indemnizó con 8.4 millones de dólares...(una bicoca, diría mi abuelita, jejeje).

La segunda fue de un muchacho de 17 años quien trabajaba de cajero en un supermercado. Su caja era la más "visitada". Una chica que estaba de compras le pidió un selfie y para sorpresa del apuesto joven la foto se viralizó y en cuestión de 24 horas tenía quinientos mil seguidores en sus redes sociales. Diferentes empresas de ropa, de entretenimiento, de comida, de medicamentos, de.., de..., de..., estuvieron a la caza del este apuesto adolescente y lo convirtieron en toda una celebridad que viaja por todo el país y hasta requiere de  un mánager. Cientos de miles de dólares se acreditan a su cuenta semanalmente y sus padres reconocen que gana mucho más que ellos dos juntos.

La tercera historia es sobre un pastor evangélico que pierde su trabajo a causa de un percance laboral y que ve como su cuenta bancaria llega a $0.00. Es el único proveedor del hogar y la  opción que encuentra es buscar chatarra, tanto en su propiedad como en la de los vecinos, para venderla. Una vez ganados algunos dólares invierte en un lote de morralla con un carro casa incluido. Para su bendición, dentro de este vehículo (que perteneció a una acumuladora, fallecida tiempo atrás) hay una colección de más de quinientas pinturas de una artista famosa, (totalmente desconocida para él). Un curador valoró el tesoro y preparó una subasta de unas cuantas de estas obras...et voilà... varios miles de $$$ inesperados en su cuenta. (y muchas más pinturas guardadas esperando la alquimia para convertirse en dinero  y seguir llenando de bendiciones a sus nuevos dueños)

Las tres semblanzas parecen fantásticas, ¿cómo saber si son reales? Al final de cuentas, sabemos lo que se nos dice si no somos los protagonistas de la historia. Los medios nos ponen ideas en la cabeza y muchas veces son un poco frustrantes. Yo al menos, después de ver esto no puedo dejar de preguntarme por qué no tengo a la par (o mejor dentro de la familia) esa persona que jamás quiso botar nada y guardó algo tan inconmensurablemente valioso que me permitirá volverme rica a mí y a mis próximas diez generaciones…. o, a falta de este familiar por qué no seré tan atractiva que alguien, cualquier ser humano, me tome una foto en la calle y mi encanto se traduzca en unos cuantos $$$ en unas pocas horas.

Con la primera historia mejor no fantaseo, mi libertad durante los últimos 17 años ha sido invaluable. El dinero en este caso creo que es un alivio, pero definitivamente aquí no hay discusión. Mejor la vida libre, más valiosa la decisión de ir y venir, de ver y hacer, de estar en cualquier tren cualquier atardecer… sí, definitivamente no hay forma de justificar.

Eso no quita que yo siga esperando ese golpe de suerte que me regale una platita extra en mi cuenta bancaria y me permita uno que otro gustito. Porque también la vida se trata de eso. Tener placeres de vez en cuando sin que ello implique desatender las necesidades básicas. La TOTAL PLENITUD requiere de sus $$$ una que otra vez.
¿Están de acuerdo?

Entretanto sigo con el método tradicional por medio del cual consigo el dinero: mi trabajo, que dicho sea de paso, bastantes satisfacciones me da y ayuda a quienes me contratan.

Busquemos la TOTAL PLENITUD económica pero no olvidemos lo que alguna vez dijo Benjamín Franklin: